1. Entrega y devolución
Relaciona cada equipo con la base, cliente, obra o finca prevista. El objetivo es que alquiler y operaciones puedan revisar ubicación y movimientos sin buscar información en varios sistemas.
Guía para empresas de alquiler
En una flota de alquiler, localizar una máquina es solo el punto de partida. La solución debe ayudar a revisar entregas, devoluciones, zonas de obra, actividad y responsables sin complicar la operativa.
Antes de solicitar una propuesta, define qué activos salen de base, qué zonas deben vigilarse y qué equipo necesita una alerta útil. Ese contexto permite valorar una instalación coherente para cada tipo de maquinaria.

Relaciona cada equipo con la base, cliente, obra o finca prevista. El objetivo es que alquiler y operaciones puedan revisar ubicación y movimientos sin buscar información en varios sistemas.
Define geocercas para base, obra, almacén, cliente o zona de trabajo. Una alerta solo aporta valor si el responsable sabe qué debe comprobar después.
Un tractor, una plataforma, un generador o una miniexcavadora no tienen por qué requerir la misma instalación ni el mismo informe. Se revisan equipo, alimentación y uso previsto antes de decidir.
Preparar la evaluación
Una propuesta útil comienza por la operativa real, no por un listado genérico de funcionalidades.
Enumera maquinaria de obra, tractores, aperos, plataformas, remolques y equipos industriales que deben entrar en el alcance.
Indica si la prioridad es entrega, devolución, actividad, uso fuera de zona, disponibilidad o mantenimiento.
Define qué información necesita alquiler, mantenimiento, operaciones o administración y cuándo necesita recibirla.
La evaluación puede incluir maquinaria de obra, tractores, aperos, plataformas, remolques, generadores y otros activos móviles. El dispositivo y la instalación se validan según cada equipo.
Permite revisar ubicación, recorridos y movimientos disponibles durante el periodo de alquiler. La configuración debe definir los responsables, las zonas relevantes y los avisos que requieren atención.
Conviene empezar por avisos accionables, como salida de una zona, movimiento fuera de una franja acordada o llegada a una ubicación operativa. Así se evita recibir alertas que nadie necesita revisar.